Otra vuelta de la manivela, otro tiempo, otro lugar...
Un soldado con una amiga en una playa de Corpus Christi, Texas, 1943
Al fondo, se anuncia una Piscina de Agua Salada - Sin Medusas. Él lía un cigarrillo, ella fuma. Él va de uniforme, ella lleva pantalones; en 1938 una mujer fue detenida en Los Angeles por desacato al tribunal tras insistir en llevar pantalones para testificar en el juicio contra dos hombres que habían robado en su casa. El problema, aparte del juez, eran el tipo de pantalones, los llamados
slacks, de cintura alta, ceñidos en las caderas, con perneras anchas y cerrados sobre la cadera izquierda con botones, se consideraban ropa informal -prácticamente pantalones de pijama- pero a las mujeres les gustaban por su comodidad comparados con la moda habitual. El caso de Helen Hulick, profesora de parvulario de 29 años, sentó un precedente para que las mujeres pudieran vestirse un poco más como quisieran.