España reclama que el BCE se ocupe también del desempleo (no solo de la inflación)
Publicado: 27 May 2015 09:35
El Gobierno español ha enviado una ambiciosa propuesta a las instituciones europeas para rediseñar la política económica común, que ha fallado estrepitosamente en esta crisis. Quiere un presupuesto del euro para cuando las cosas van mal. Y reclama un BCE a la americana: un cambio de mandato. El primer objetivo de Fráncfort debe seguir siendo la inflación, pero España pretende hacer explícito un segundo objetivo: que el BCE se vea obligado a usar la política monetaria para prevenir divergencias macroeconómicas entre países. A día de hoy, el mayor desequilibrio es el paro: Alemania presenta tasas del 5%, y Grecia y España superiores al 20%....
Madrid pide aumentar la movilidad laboral entre países, acelerar la unión fiscal con un presupuesto de la eurozona, completar la unión bancaria y, a más largo plazo, reclama incluso eurobonos. En líneas generales, España está a favor de mayores transferencias de soberanía hacia Bruselas, justo en sentido contrario de la agenda del primer ministro británico, David Cameron.
La aportación española depara una sorpresa mayúscula. El Gobierno de Mariano Rajoy es extremadamente crítico con el papel del BCE, y reclama una suerte de revolución en Fráncfort: un cambio de mandato. “La orientación de la política monetaria única ha demostrado ser inadecuada para determinados Estados miembros en los últimos años y ha generado choques asimétricos”, reza el texto, pese a que a fin de cuentas después el BCE se ha convertido en el salvavidas de España. “En algunos países, la política monetaria fue excesivamente expansiva, y creó condiciones financieras que promovieron el excesivo endeudamiento y la acumulación de desequilibrios”, apunta el documento en clara referencia a la burbuja inmobiliaria española.
La ausencia de movilidad laboral en Europa y la fragmentación del sistema financiero amplificó esos problemas. Y a pesar de que Madrid admite que tanto las políticas ultraexpansivas del BCE como la creación de cortafuegos europeos han mejorado la situación, España pide cambios profundos, incluso a corto plazo. Por un lado, una mayor coordinación de la política económica, que incluya una reintroducción de criterios de convergencia —un Maastricht II— en inflación, déficit exterior y diferenciales de los costes laborales. Pero Madrid dispara por elevación: reclama también “una formulación más adecuada de la política monetaria”.
En los próximos 18 meses, el Gobierno apuesta por adaptar el objetivo del BCE (una inflación armonizada inferior pero cercana al sacrosanto 2%) “teniendo en cuenta no solo la inflación media, sino también la variabilidad entre países y las condiciones diferentes que genera esa viabilidad”.
...
http://economia.elpais.com/economia/201 ... 16111.html
Madrid pide aumentar la movilidad laboral entre países, acelerar la unión fiscal con un presupuesto de la eurozona, completar la unión bancaria y, a más largo plazo, reclama incluso eurobonos. En líneas generales, España está a favor de mayores transferencias de soberanía hacia Bruselas, justo en sentido contrario de la agenda del primer ministro británico, David Cameron.
La aportación española depara una sorpresa mayúscula. El Gobierno de Mariano Rajoy es extremadamente crítico con el papel del BCE, y reclama una suerte de revolución en Fráncfort: un cambio de mandato. “La orientación de la política monetaria única ha demostrado ser inadecuada para determinados Estados miembros en los últimos años y ha generado choques asimétricos”, reza el texto, pese a que a fin de cuentas después el BCE se ha convertido en el salvavidas de España. “En algunos países, la política monetaria fue excesivamente expansiva, y creó condiciones financieras que promovieron el excesivo endeudamiento y la acumulación de desequilibrios”, apunta el documento en clara referencia a la burbuja inmobiliaria española.
La ausencia de movilidad laboral en Europa y la fragmentación del sistema financiero amplificó esos problemas. Y a pesar de que Madrid admite que tanto las políticas ultraexpansivas del BCE como la creación de cortafuegos europeos han mejorado la situación, España pide cambios profundos, incluso a corto plazo. Por un lado, una mayor coordinación de la política económica, que incluya una reintroducción de criterios de convergencia —un Maastricht II— en inflación, déficit exterior y diferenciales de los costes laborales. Pero Madrid dispara por elevación: reclama también “una formulación más adecuada de la política monetaria”.
En los próximos 18 meses, el Gobierno apuesta por adaptar el objetivo del BCE (una inflación armonizada inferior pero cercana al sacrosanto 2%) “teniendo en cuenta no solo la inflación media, sino también la variabilidad entre países y las condiciones diferentes que genera esa viabilidad”.
...
http://economia.elpais.com/economia/201 ... 16111.html