Ni éxito de la inteligencia norteamericana ni operación brillante de los SEALS. Asesinaron a Bin Laden en la celda paqui
Publicado: 19 May 2015 16:16
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Ni éxito de la inteligencia norteamericana ni operación brillante de los SEALS. Asesinaron a Bin Laden en la celda paquistaní donde estaba prisionero y desarmado.
Esta vez el “conspiranoico” no es un cualquiera, sino uno de los periodistas de investigación más prestigioso de EEUU, autor de importantes reportajes desvelando secretos de la administración norteamericana, como las torturas en la cárcel iraquí de Abu Graib. Ahora ha sorprendido de nuevo a todo el mundo ofreciendo una versión del asesinato de Bin Laden muy alejada de lo que han contado los medios oficiales de la Casa Blanca. La versión oficial de la Casa Blanca sobre la operación de EE.UU. en Pakistán que en 2011 resultó en la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, está muy lejos de la realidad, sostiene Seymour Hersh, ganador del prestigioso premio Pulitzer. Pues es mentira…
El discurso de la Administración de Barack Obama afirma que el terrorista ? 1 estaba refugiado en Pakistán cuando la inteligencia estadounidense lo localizó y, sin dar un aviso previo a las autoridades del país, lanzó un operativo contra el líder yihadista. Según la versión oficial, Bin Laden falleció durante el combate. La realidad, sin embargo, fue diferente, insiste Hersh en su artículo en la revista 'London Review of Books', en el que hace referencia a un alto cargo anónimo de la inteligencia estadounidense, a dos consejeros que durante muchos años trabajaron para el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. y a fuentes dentro de Pakistán.
Según Hersh, el asesinato fue el punto culminante del primer mandato de Obama, y un factor importante en su reelección. La Casa Blanca aún mantiene que la misión era un asunto de todos los estadounidenses, y que los generales de alto rango del ejército de Pakistán y la agencia de Inteligencia Inter-Servicios (ISI) nunca dieron datos de antemano. Esto es falso, al igual que muchos otros elementos de la historia montada por la administración Obama. La historia de la Casa Blanca podría haber sido escrita por Lewis Carroll: Bin Laden era el blanco de una cacería humana internacional masiva, ¿realmente una ciudad turística a cuarenta millas de Islamabad sería el lugar más seguro para vivir y comandar las operaciones de al-Qaeda?
El cuadro que plantea Hersh es el siguiente: cuando los efectivos estadounidenses descubrieron a Bin Laden, este no se encontraba en Pakistán refugiado, sino que la Dirección de Inteligencia Inter-Services (ISI, por sus siglas en inglés) —el mayor servicio de inteligencia en Pakistán— lo tenía prisionero. Es más: la inteligencia pakistaní mantenía preso a Bin Laden desde 2006, con el objetivo de usarlo como palanca contra las actividades de los talibanes y Al Qaeda.
La mentira más flagrante fue que dos líderes militares de más alto rango de Pakistán, el general Ashfaq Parvez - Kayani, jefe del Estado Mayor del Ejército, y el general Ahmed Shuja Pasha, director general del ISI - nunca fueron informados de la misión de Estados Unidos. Esta sigue siendo la posición de la Casa Blanca, a pesar de una serie de informes que han planteado interrogantes, entre ellos uno por Carlotta Gall en el New York Times Magazine del 19 de marzo de 2014. Gall, quien pasó 12 años de corresponsal del Times en Afganistán, escribió que a ella le había ha dicho un 'funcionario paquistaní' que Pasha había reconocido antes de la redada que Bin Laden estaba en Abbottabad. La historia fue negada por funcionarios estadounidenses y paquistaníes, y no fue más allá. En su libro Pakistán: Antes y después de Osama (2012), Imtiaz Gul, director ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios de Seguridad, un grupo de expertos en Islamabad, escribió que había hablado con cuatro oficiales de inteligencia encubiertos que afirmaron que el ejército paquistaní había tenido conocimiento de la operación. La cuestión se planteó de nuevo en febrero, cuando un general retirado, Asad Durrani, quien fue jefe del ISI a principios de 1990, dijo en una entrevista al-Jazeera que era "muy posible" que los altos funcionarios de la ISI debían saber donde Bin Laden había estado escondido. “Y la idea era que, en el momento adecuado, su lugar sería revelado. Y el momento adecuado habría sido cuando se pudo obtener la contrapartida necesaria -. Si tienes a alguien como Osama bin Laden, no se le va a entregar sin más a Estados Unidos”.'
Otro factor a considerar es que fue Arabia Saudita quien había financiando el mantenimiento de Bin Laden desde su detención por los paquistaníes. Según un funcionario saudí, ya jubilado, "Los saudíes no querían la presencia de Bin Laden, porque era un saudí, y por lo que dijo a los paquistaníes querían mantenerlo fuera de la foto. Los saudíes temían que íbamos a presionar a los paquistaníes para que bin Laden empezara a hablar con nosotros acerca de lo que los saudíes habían estado haciendo con al-Qaida. Y se empezó a dar dinero, mucho dinero. El temor era que si los EE.UU. se enteraban de que bin Laden era mantenido desde Riad, todo un infierno se desataría".
Según EE.UU., Bin Laden fue localizado después de realizar un seguimiento de su mensajero de confianza. Pero la realidad no fue esa, insiste Hersh, sino que fue un exoficial de la inteligencia pakistaní quien vendió a EE.UU. información sobre el paradero de Bin Laden esperando recibir la prometida recompensa de 25 millones de dólares. Además, el jefe de Al Qaeda no falleció durante un 'combate', simplemente porque no hubo ningún combate, ya que cuando las fuerzas estadounidenses irrumpieron en el recinto donde se encontraba Bin Laden los guardias del ISI no estaban. Con todo esto, el periodista admite que la Casa Blanca se abstuvo de comentar oficialmente los resultados de su investigación cuando se le solicitó.
Una vez más, la Casa Blanca montó uno de sus “espectáculos” holliwoodienses como campaña de propaganda para consumo de la idiotizada opinión pública occidental. Anteriormente, muchos autores habían expresado sus dudas por lo “peliculera” que era la versión oficial, ahora Hersh da la puntilla a otro de los mitos de la “eficacia” estadounidense.
Esperamos poder ofrecer pronto la versión completa del artículo de Seymour Hersh.
http://www.elespiadigital.com/index.php ... &Itemid=64
... Yo no digo na! ...

Ni éxito de la inteligencia norteamericana ni operación brillante de los SEALS. Asesinaron a Bin Laden en la celda paquistaní donde estaba prisionero y desarmado.
Esta vez el “conspiranoico” no es un cualquiera, sino uno de los periodistas de investigación más prestigioso de EEUU, autor de importantes reportajes desvelando secretos de la administración norteamericana, como las torturas en la cárcel iraquí de Abu Graib. Ahora ha sorprendido de nuevo a todo el mundo ofreciendo una versión del asesinato de Bin Laden muy alejada de lo que han contado los medios oficiales de la Casa Blanca. La versión oficial de la Casa Blanca sobre la operación de EE.UU. en Pakistán que en 2011 resultó en la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, está muy lejos de la realidad, sostiene Seymour Hersh, ganador del prestigioso premio Pulitzer. Pues es mentira…
El discurso de la Administración de Barack Obama afirma que el terrorista ? 1 estaba refugiado en Pakistán cuando la inteligencia estadounidense lo localizó y, sin dar un aviso previo a las autoridades del país, lanzó un operativo contra el líder yihadista. Según la versión oficial, Bin Laden falleció durante el combate. La realidad, sin embargo, fue diferente, insiste Hersh en su artículo en la revista 'London Review of Books', en el que hace referencia a un alto cargo anónimo de la inteligencia estadounidense, a dos consejeros que durante muchos años trabajaron para el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. y a fuentes dentro de Pakistán.
Según Hersh, el asesinato fue el punto culminante del primer mandato de Obama, y un factor importante en su reelección. La Casa Blanca aún mantiene que la misión era un asunto de todos los estadounidenses, y que los generales de alto rango del ejército de Pakistán y la agencia de Inteligencia Inter-Servicios (ISI) nunca dieron datos de antemano. Esto es falso, al igual que muchos otros elementos de la historia montada por la administración Obama. La historia de la Casa Blanca podría haber sido escrita por Lewis Carroll: Bin Laden era el blanco de una cacería humana internacional masiva, ¿realmente una ciudad turística a cuarenta millas de Islamabad sería el lugar más seguro para vivir y comandar las operaciones de al-Qaeda?
El cuadro que plantea Hersh es el siguiente: cuando los efectivos estadounidenses descubrieron a Bin Laden, este no se encontraba en Pakistán refugiado, sino que la Dirección de Inteligencia Inter-Services (ISI, por sus siglas en inglés) —el mayor servicio de inteligencia en Pakistán— lo tenía prisionero. Es más: la inteligencia pakistaní mantenía preso a Bin Laden desde 2006, con el objetivo de usarlo como palanca contra las actividades de los talibanes y Al Qaeda.
La mentira más flagrante fue que dos líderes militares de más alto rango de Pakistán, el general Ashfaq Parvez - Kayani, jefe del Estado Mayor del Ejército, y el general Ahmed Shuja Pasha, director general del ISI - nunca fueron informados de la misión de Estados Unidos. Esta sigue siendo la posición de la Casa Blanca, a pesar de una serie de informes que han planteado interrogantes, entre ellos uno por Carlotta Gall en el New York Times Magazine del 19 de marzo de 2014. Gall, quien pasó 12 años de corresponsal del Times en Afganistán, escribió que a ella le había ha dicho un 'funcionario paquistaní' que Pasha había reconocido antes de la redada que Bin Laden estaba en Abbottabad. La historia fue negada por funcionarios estadounidenses y paquistaníes, y no fue más allá. En su libro Pakistán: Antes y después de Osama (2012), Imtiaz Gul, director ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios de Seguridad, un grupo de expertos en Islamabad, escribió que había hablado con cuatro oficiales de inteligencia encubiertos que afirmaron que el ejército paquistaní había tenido conocimiento de la operación. La cuestión se planteó de nuevo en febrero, cuando un general retirado, Asad Durrani, quien fue jefe del ISI a principios de 1990, dijo en una entrevista al-Jazeera que era "muy posible" que los altos funcionarios de la ISI debían saber donde Bin Laden había estado escondido. “Y la idea era que, en el momento adecuado, su lugar sería revelado. Y el momento adecuado habría sido cuando se pudo obtener la contrapartida necesaria -. Si tienes a alguien como Osama bin Laden, no se le va a entregar sin más a Estados Unidos”.'
Otro factor a considerar es que fue Arabia Saudita quien había financiando el mantenimiento de Bin Laden desde su detención por los paquistaníes. Según un funcionario saudí, ya jubilado, "Los saudíes no querían la presencia de Bin Laden, porque era un saudí, y por lo que dijo a los paquistaníes querían mantenerlo fuera de la foto. Los saudíes temían que íbamos a presionar a los paquistaníes para que bin Laden empezara a hablar con nosotros acerca de lo que los saudíes habían estado haciendo con al-Qaida. Y se empezó a dar dinero, mucho dinero. El temor era que si los EE.UU. se enteraban de que bin Laden era mantenido desde Riad, todo un infierno se desataría".
Según EE.UU., Bin Laden fue localizado después de realizar un seguimiento de su mensajero de confianza. Pero la realidad no fue esa, insiste Hersh, sino que fue un exoficial de la inteligencia pakistaní quien vendió a EE.UU. información sobre el paradero de Bin Laden esperando recibir la prometida recompensa de 25 millones de dólares. Además, el jefe de Al Qaeda no falleció durante un 'combate', simplemente porque no hubo ningún combate, ya que cuando las fuerzas estadounidenses irrumpieron en el recinto donde se encontraba Bin Laden los guardias del ISI no estaban. Con todo esto, el periodista admite que la Casa Blanca se abstuvo de comentar oficialmente los resultados de su investigación cuando se le solicitó.
Una vez más, la Casa Blanca montó uno de sus “espectáculos” holliwoodienses como campaña de propaganda para consumo de la idiotizada opinión pública occidental. Anteriormente, muchos autores habían expresado sus dudas por lo “peliculera” que era la versión oficial, ahora Hersh da la puntilla a otro de los mitos de la “eficacia” estadounidense.
Esperamos poder ofrecer pronto la versión completa del artículo de Seymour Hersh.
http://www.elespiadigital.com/index.php ... &Itemid=64
... Yo no digo na! ...