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]DE HOMBRE ARRAIGADO, NO TE VERÁS VENGADO

Publicado: 02 Ago 2026 14:22
por EL POSTIGUET
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DE HOMBRE ARRAIGADO, NO TE VERÁS VENGADO

Esta frase popular parece ser parte de un refrán o dicho popular más amplio, pero tal como está, su significado literal es un poco ambiguo y se presta a varias interpretaciones. Una posible interpretación es que sugiere una conexión entre la integridad personal y la incapacidad (o falta de necesidad) de buscar venganza.

Un "hombre arraigado" (alguien con principios sólidos, bien establecido en su moral o comunidad, seguro de sí mismo) no se sentirá movido por el rencor. Su fortaleza interior hace innecesaria la venganza, o quizás implica que las acciones de otros no pueden herirlo lo suficiente como para desearla. Es una frase que resalta la fortaleza de carácter y la paz interior frente a las ofensas externas.

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Refranes como este los encontrarás, explicados, en mi blog:
https://elrefranero8.webnode.es/

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CANCIONCILLAS DE LA ESPAÑA PROFUNDA

Publicado: 02 Ago 2026 16:52
por EL POSTIGUET
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CANCIONCILLAS DE LA ESPAÑA PROFUNDA

—Ay, madre, que me lo han roto.
—Hija, no digas el qué.
—El cantarico en la fuente,
madre ¿qué creía usted?


(Coplilla popular)

Hay veces, como en esta coplilla, que unas pocas palabras dicen tantas cosas… y es que la sabiduría popular es muy sabia.

La moza, inocente, se lamenta de la rotura de una vasija, de tosco barro seguramente, que valdría bien poco. Pero la madre, y más una madre de aquellas épocas, sabedora del tesoro que para una mujer representaba el virgo, se le crujen las carnes pensado que sea esa rotura lo que la hija lamenta. ¿Qué creía usted? —le responde ésta— y si el quejido de la madre con su pregunta es todo un poema, no lo es menos estas tres palabras de la respuesta.

Hoy, ni una hija se lamentaría de la rotura de un cántaro, porque entre otras cosas no hay quien vaya a la fuente o al río con esas vasijas para esos menesteres, ni una madre se escandalizaría por algo que es tan habitual antes de llegar al matrimonio o la unión, si es que se llega. Pero esa jotilla es de otras épocas, donde la mujer guardaba su preciado tesoro con más cuidado que si de una joya de oro de muchos quilates se tratase. Hoy es un valor en desuso, al menos para la gran mayoría.

Si repasamos las viejas cancioncillas de épocas pretéritas, nos van indicando a las claras cómo eran aquellas gentes, unas veces inocentes, otras precavidas y otras soberanamente malas. Como aquella mujer, sin corazón, o de corazón como hielo que, alegre como unas castañuelas, cantaba así:

Me casé con un enano
pa jartarme de reír.
Le puse la cama en alto
pa que no pueda subir.


¿Puede haber más maldad en ser humano y ser contado en tan pocas líneas? Porque ya hay que tener maldad para sacrificar su propia vida una persona —eso es a veces algún casamiento— con la finalidad de ver al otro en un eterno sufrimiento.

Por eso, no por lo que dicen, que es muy profundo, sino por la sencillez de las palabras, escasas y muy escogidas, es por lo que traigo estas dos coplillas de la España profunda ya tan lejana —¿o quizás no tan lejana?— que tengo recopiladas.

Probablemente otro día, de sopetón, o bien poco a poco y para analizarlas, traiga aquí otras muchas coplillas, y quién sabe si aunque fueron dichas hace muchos años aún siguen vigentes…

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ESE TORO ENAMORADO DE LA LUNA

Publicado: 02 Ago 2026 18:22
por EL POSTIGUET
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ESE TORO ENAMORADO DE LA LUNA

Ese toro enamorado de la Luna
que abandona por las noches la maná
es pintado de azabache y aceituna
y le puso “Campanero” el mayoral.


¿Qué os parece este estribillo?

La luna siempre ha ejercido para el hombre un gran atractivo, y, por lo que se ve, también a los cornúpetas le hace tilín, ya que al amparo de la noche se escapan de la manada para, escondidos tras los matorrales del aromático romero, alzar la vista a la enigmática Selene y enamorarse perdidamente de ella.

Y si el cornúpeta es de color azabache y aceitunado, aún es más admirable su enamoramiento, porque sabiendo que mañana, o pasado, o el día de san Eugenio morirá en las Ventas madrileña mientras la chulapona va hacia el Prado no sabemos si para contemplar el Cristo de Velázquez, y olvidará las varas de reglamento que recibirá en su cuerpo, los rehiletes emperifollados de papel de seda multicolor y finalmente el estoque certero marcado a lento volapié. Y morirá pasadas las cinco de la tarde, hora trágica en los redondeles de España, ensangrentando el albero, y por más que busque desesperado, como ayer lo hiciera el maletilla intentando localizar a su Luna de ayer, ésta, que es una mujer y que hace beber los vientos al mismísimo Sol de España, se olvidará de uno y otro. Porque todos sabemos que cada anochecer, y mientras el Sol se apaga, la Luna lunera cascabelera, sale a la calle con andares de gitana.


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Re: MI OPINIÓN

Publicado: 02 Ago 2026 20:41
por Edison
Puestos a sacar cosas del baúl de los recuerdos:

Que Dios te proteja y que te caiga una teja.
Que Dios te bendiga y que te caiga una viga.

:guino:

Re: MI OPINIÓN

Publicado: 02 Ago 2026 21:03
por SABELA
Te has pasado con los pareados
El Malévolo te va a lanzar alguna de sus amonestaciones

Re: MI OPINIÓN

Publicado: 02 Ago 2026 21:44
por Edison
Oh, no. Prometo que ha sido sin queriendo. :ko

LOS TEMPERAMENTOS

Publicado: 02 Ago 2026 23:20
por EL POSTIGUET
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LOS TEMPERAMENTOS

El médico griego Hipócrates, que vivió hacia el año 400 antes de la era cristiana, dividió a la Humanidad en cuatro grupos temperamentales: los coléricos, los sanguíneos, los melancólicos y los flemáticos.

El colérico es un ser fácilmente irritable y excitable, pero que se calma pronto, que siempre está planeando algo nuevo y que, en general, tiene mucha ambición, aunque rara vez lleva a cabo sus propósitos.

El sanguíneo es lo que muchos llamarían un “buen vividor”; un ser alegre, despreocupado, que disfruta de la miel de todas la flores. En suma, un compañero agradable, pero que en el fondo es una persona sin verdadera fortaleza ni profundidad, que todo lo promete y en la que más vale no confiar demasiado.

El melancólico ve al mundo a través de cristales negros, olfatea en todas partes la desgracia, se siente abandonado por la gente y siempre se inclina a creer que el cielo se va a hundir al día siguiente. No es, precisamente, el compañero más agradable, no obstante lo cual tiene más arraigado el sentido de la responsabilidad que el sanguíneo y será siempre un amigo fiel en la desgracia, a condición de que hayamos sabido penetrar en su mundo interior, comprenderle y captarnos su confianza.

El flemático, por último, busca ante todo tranquilidad y evita las molestias y perturbaciones de todo género; lo que emprende lo hace con calma, odia profundamente la prisa y la quietud y suele desesperar a las personas activas y enérgicas. Pero semejante modo de ser tiene sus ventajas, pues su lema “no te precipites” ha salvado a más de uno en situaciones críticas. Además el flemático suele ser fiel y digno de confianza.

¿Se ha visto usted retratado en alguno de ellos? Si quiere responder... responda.

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