CARTA ABIERTA A LA SANTÍSIMA TRINIDAD DEL FORO
Estimado señores, Roro, Asim y Vitor, con quienes me estoy divirtiendo mucho este caluroso verano, aunque estos días en mi residencia de Cudillero, no lo es tanto. Aquí se descansa por las noches.
A lo que voy.
Recién mi llegada a este foro fui recibido por ustedes con gran alborozo, tenían necesidad de un enemigo, y no hay enemigo mayor que aquel que no nos hace ni p*** caso. Y es así, porque sus impertinencias no suenan para mí como tales, ya que acostumbro a analizar a quienes se dirigen a mí, y ustedes tres, y cada uno por su lado, no les concedo ningún valor, o sea, que son nonada…
Porque si les diera valor a sus palabras, si creyera que cada uno de ustedes, o los tres en comandita, valen un poquitín, mi respuesta no sería la que les envío, en tono jacarandoso, con una dosis grande de respeto y un deseo de continuar, porque inocentones como los contemplo, sé que no hacen el daño que quisieran, ya que perro que ladra no muerde como dice el vejo adagio español.
Por lo tanto, señor padre, señor hijo, y señor paloma mensajera, tienen la puerta abierta para responder a mis escritos, y yo, en mi libertad, tener con ellos temas para la diversión, para hartarme a reír, para (si me lo permiten y no se molestan) burlarme de su inocencia, sencillez e ignorancia.
Porque de qué coño (vamos a ponernos un poco duros) me conocen ustedes para estar etiquetándome constantemente, para incluirme en grupos a los que ni pertenezco ni perteneceré jamás ya que iré por la vida como he ido siempre, libre, por los caminos o vericuetos o sendas, llanos o sinuosos, que yo mismo elija… ¿Tan necios son que no se dan cuenta que solo me río de ustedes?… pero no por mala educación o falta de ella, sino porque han sido ustedes los que, desde un momento, se me han mostrado ineducados, groseros, faltones, ridículos, zafios, ignorantes en suma, y yo les estoy pagando con su misma moneda... ¿Qué se han creído? ¿Que pueden catalogar al primero que pase por aquí según sus apetencias o necesidades?
Vale, vale, vale… El Postiguet, o sea servidor, se les prestaba para ello; como nuevo ustedes ignoraban (e ignoran) todo de mí, y me han hecho el protagonista de sus fobias, sus frustraciones, sus fracasos, sus manías, odios o celos… Pues les diré una cosa, sigan, sigan… y cuanto más sigan y yo más les responda, irán acumulando más fobia, más frustración, más rencor, más odio o celos, porque verán que mi vieja barca (90 años) sigue navegando como marinera que es, y no hay oleaje, temporal, galernas, que la haga zozobrar, por lo tanto ¿cómo lo van a conseguir tres imberbes, tres macacos, tres guiñapos, que van detrás de mí y a los que con un soplamocos los puedo tumbar?
No obstante, como lo cortés no quita para lo valiente, les deseo a los tres tengan una buena tarde, una buena semana, y un buen verano.
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