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gálvez escribió: ↑09 Jul 2021 09:36
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SanTelmo escribió: ↑09 Jul 2021 08:38
La respuesta de Sánchez es sorprendente si se tiene en cuenta lo que hay plasmado en su programa para 2050.
Mas sorprendente es lo del Falcon.
Deja al bueno del presidente, para una vez que no ha sido hipócrita. Las agendas son eso...cosas que se ponen en un papel para dentro de siete legislaturas,...brindis al sol le llaman
Ante la salida de pata de banca de Grazón que le indispone con sectores productivos de la sociedad (y la ganadería, al contrario de lo que piense gente ajena al mundo real, tiene una dimensión social que afecta a mucha gente y a territorios específicos) el tio ha tirado de respuesta facilona y cuñadil.
Pero no te equivoques, Pedro Sánchez es un auténtico animal político, y si ha soltado lo que ha soltado es porque ha detectado que una cosa es hacer un bienqueda con la agenda megachupiguay y otra distinta soliviantar a la sociedad un día si y otro también con flanderadas constantes.
Que a lo mejor el mundo de la izquierda bramin tiene un espacio electoral mas limitado que a los que efectivamente comparten la opinión del chuletón y empiezan a estar hartos de que les sermoneen gente que mea colonia y caga ferreros rochés.
saludos
La hipocresía política, el digo y no hago, es de toda la vida y no nos debería extrañar. Por lo mismo, tampoco es extraño que la oposición se lance como animales carroñeros ante cualquier error que comentan sus rivales, por más simbólico que sea.
Lo que me parece relevante en este punto, es que como ya indican varios analistas, es que es una muestra más de la grieta interna del gobierno. A ver, no es extraño que dentro de coaliciones de gobierno hayan diferencias manifiestas en puntos, pero en condiciones de normalidad, las diferencias se mantienen bajo unas formas, aquí lo que vemos, es un comportamiento mucho más divisor, lo que no es nuevo, ya se manifestó anteriormente durante la campaña electoral de Madrid entre Gabilondo y Pablo Iglesias, y luego entre Calvo y Montero a raíz de la ley trans (sin mencionar otros temas como el salario Mínimo, la reforma fiscal o la ley de vivienda). Esta vez se observa una campaña contra el consumo de carne que según Garzón fue informada al ministro de Agricultura, cosa que desmiente, y acto seguido Sánchez confirma que no le apoya. Lo que nos queda claro tras esta última trifulca, es que no solo hay diferencias, sino que además un ministro tomó una medida sin avisar ni considerar las potenciales consecuencias.
Al margen de pequeñeces, habría que preguntarse, ¿qué ganan en UP tras esto? Porque no es entendible que un ministro haga esta jugada a sabiendas que en otros miembros del gobierno no la van a aceptar, ni tampoco será bien recibida por una parte de la sociedad si al menos eso beneficia en un punto a su partido (como es en este caso).
Según la evidencia, cuando no se cuenta con una mayoría absoluta y es necesario formar gobiernos de coalición, los partidos tienden a privilegiar 2 de los 4: votos, cargos públicos y políticas, lo que traducido queda en, el plano electoral, ministerios, cargos en el parlamento y la cohesión. Cada partido mantiene diferencias dependiendo de muchos factores, como su electorado, la situación económica, o el marco institucional. Así, un partido animalista entiende que (por ejemplo hipotético) su base electoral es de 100.000 con los que obtendrá solo un 3% de los votos, totalmente insuficientes para alcanzar un escaño y mucho menos un gobierno, por lo que su objetivo central no está dado en maximizar los votos a nivel general, le basta seguir manteniendo un discurso animalista para negociar con otros partidos una forma de acceder a los cargos ministeriales o a un escaño en el parlamento, y de esa forma impulsar sus propias políticas, desde luego de ser el caso, la negociación no iría hacia un ministerio como el de igualdad sino que a uno como el de agricultura, por lo tanto en ese caso el obtener votos solo sería una motivación
instrumental y no
intrínseca para mantener su existencia (primera prioridad de un partido), donde esta última sería la cohesión y la política. Mientras que un partido como el PP, con una base -en condiciones normales- de entre un 40 o 50% del electorado fiel, su prioridad puede ir perfectamente a la obtención de cargos ministeriales y políticas instrumentalizando el voto y las alianzas.
En el caso del partido animalista, los objetivos intrínsecos son la formación de alianzas y la política, así, elección tras elección tienen la certeza de un 3% de los votos que les permitirá sumarse a una coalición mayor para ocupar una cartera ministerial o un escaño en el parlamento. Mientras que un partido como el PP, necesitará mucho menos que el animalista de las alianzas (sí para formar un gobierno, pero en caso de no alcanzar mayoría su poder de negociación es muchísimo mayor, y aun cuando no alcance el gobierno, su actuar en la política impidiendo que se promulguen leyes también sigue siendo relevante).
Un partido que solo busca votos (como creía Downs), en realidad se termina convirtiendo en un partido sumamente oportunista (y sabemos que todos lo son, pero para tener un mínimo de existencia es menester mantener una línea en su programa basado en sus ideales de cara a sus electores), y un partido que busca solo cargos o políticas es uno muy dogmático (y también pierde electores por ese motivo).
En el caso de PSOE tenemos un partido que claramente mantiene su política (izquierdizada y todo, especialmente desde la crisis, aquí hay que analizar el efecto de la emergencia de nuevos partidos de izquierda y la polarización social transferida al comportamiento electoral) y que también apunta a los cargos ministeriales. ¿Y Unidas Podemos? Desde luego, también busca mantener su política lo más intacta posible, caso contrario no se entenderían tantas disputas, ¿y qué más? En 2019 tras meses de negociación entre abril y noviembre, pareciera que eso de formar una coalición no les era tan prioritario, aunque hoy parece que tampoco. Mi impresión es que hasta noviembre de 2019 el balance de ambos partidos, antes de formar coalición era:
Política: -1
Gobierno: +1
Votos: -1
Balance = -2
Luego de las elecciones de noviembre el balance fue:
Política: -0,5
Gobierno: +1
Votos: -0,5
Balance = 0
Pero 0, es superior al balance que se tendría si el PP llegaba al poder (-1).
Hoy el balance de cada bando en el caso de ceder con el otro es idéntico al primero, es un pulso constante y continuo. Están privilegiando su propia base antes de un buen gobierno (por más contradictorio que sea), ¿por qué? No lo sé, porque ya es especular, pero pareciera ser que tras las elecciones de Madrid, cada uno rema a su lado con el fin de repuntar, hasta quizás ya estén asumiendo un futuro como oposición, o, un futuro en el gobierno pero no en las mismas condiciones.
Saludos.