Mijail Yuhanna, más conocido como Tareq Aziz, asesor cercano del exdictador de Irak Saddam Husein.
El asesor más cercano del exdictador de Irak Saddam Husein (1979-2003), Mijail Yuhanna, más conocido como Tareq Aziz, ha fallecido en un hospital en el sur del país.
El excanciller (1983-1991) y vice primer ministro adjunto iraquí (1979-2003) ha perecido en un hospital en la ciudad sureña de Nasiriyah a los 79 años de edad por un ataque al corazón.
Las autoridades penitenciarias de la misma localidad han confirmado que Tareq Aziz había sido trasladado al hospital después de que se deteriorara su estado de salud en la cárcel, donde se encontraba por diferentes crímenes que cometió durante el mandato de Saddam Husein.
El alto funcionario del exrégimen de Irak además recibió una pena de muerte en octubre de 2010, por el “asesinato intencionado” de miembros de partidos religiosos en los años 80.
Tarek Aziz, hábil diplomático que habría rendido mejores servicios a un régimen más presentable (pero que puso la lealtad personal por encima de la lealtad a sus principios, a diferencia del otro célebre diplomático iraquí: el panarabista Adnan Pachachi), es hoy más recordado en los obituarios por su condición de vicepresidente cristiano en un país al que vemos devorado por el sectarismo más atroz. Al final de la entrevista que Jean-Marie Baptiste le hizo en 2002, y que se convirtió en la base de la muy recomendable película "The other truth", clasificada para festival de Toronto*, Aziz respondió de esta forma a la pregunta de cómo vivía, en su condición de cristiano, la relación con sus compañeros de gobierno:
Nuestras relaciones son perfectas y bastante normales. Esto no es raro en Irak. Se lo digo, tengo que hablar de mi país, de mi nación, y sólo después de mi gobierno. Cuando yo era un niño, nunca sentí que fuera un miembro de una minoría: me sentía como un ciudadano iraquí. Y todos mis amigos y mis compañeros en el colegio, en el instituto, no me trataban como a un cristiano, sino como a un amigo, y yo les trataba de la misma manera. Esta es la manera en que la sociedad iraquí funciona. Te puedes encontrar a una familia cristiana y justo al lado, una musulmana. Son amigos, se aman, a veces son socios, y se respetan entre ellos. Lo puede atestiguar. Vaya a una iglesia, aquí, en Bagdad, y se encontrará a mujeres musulmanas encendiendo velas; vaya a una mezquita y se encontrará a cristianos orando, lo cual significa que cristianos y musulmanes se respetan entre ellos y respetan la fe del otro.
Esto es un hecho. Esto es algo que no fue creado ni por Saddam Hussein ni por el partido Baaz. Esta es una práctica de la sociedad iraquí. Cualquiera que hable de discriminación, de minorías, de diferentes confesiones, es un mentiroso. Saddam Hussein y el partido Baaz no han hecho otra cosa que institucionalizar este hecho. Ahora, constitucionalmente, todo musulmán, cristiano... es una ciudadano iraquí. Y por eso nadie se extraña de que un cristiano como yo sea elegido vicepresidente, ministro de Exteriores, etc. Es un ciudadano iraquí y un líder dentro del gobierno. Por eso me encuentro en una posición muy cómoda dentro del gobierno.
Sólo una quinta parte de los cristianos que vivían en Irak cuando Tarek Aziz era ministro se atreven vivir en Irak ahora. Este fue el resultado de la cruzada de Bush y sus perros falderos. Siria sigue el mismo camino. Alguien por aquí lo han aplaudido y lo siguen haciendo.
Artículo 183 CP: "1. El que realizare actos de carácter sexual con un menor de dieciséis años, será castigado como responsable de abuso sexual a un menor con la pena de prisión de dos a seis años."
DistinguidoBourdieu escribió:Tarek Aziz, hábil diplomático que habría rendido mejores servicios a un régimen más presentable (pero que puso la lealtad personal por encima de la lealtad a sus principios, a diferencia del otro célebre diplomático iraquí: el panarabista Adnan Pachachi), es hoy más recordado en los obituarios por su condición de vicepresidente cristiano en un país al que vemos devorado por el sectarismo más atroz. Al final de la entrevista que Jean-Marie Baptiste le hizo en 2002, y que se convirtió en la base de la muy recomendable película "The other truth", clasificada para festival de Toronto*, Aziz respondió de esta forma a la pregunta de cómo vivía, en su condición de cristiano, la relación con sus compañeros de gobierno:
Nuestras relaciones son perfectas y bastante normales. Esto no es raro en Irak. Se lo digo, tengo que hablar de mi país, de mi nación, y sólo después de mi gobierno. Cuando yo era un niño, nunca sentí que fuera un miembro de una minoría: me sentía como un ciudadano iraquí. Y todos mis amigos y mis compañeros en el colegio, en el instituto, no me trataban como a un cristiano, sino como a un amigo, y yo les trataba de la misma manera. Esta es la manera en que la sociedad iraquí funciona. Te puedes encontrar a una familia cristiana y justo al lado, una musulmana. Son amigos, se aman, a veces son socios, y se respetan entre ellos. Lo puede atestiguar. Vaya a una iglesia, aquí, en Bagdad, y se encontrará a mujeres musulmanas encendiendo velas; vaya a una mezquita y se encontrará a cristianos orando, lo cual significa que cristianos y musulmanes se respetan entre ellos y respetan la fe del otro.
Esto es un hecho. Esto es algo que no fue creado ni por Saddam Hussein ni por el partido Baaz. Esta es una práctica de la sociedad iraquí. Cualquiera que hable de discriminación, de minorías, de diferentes confesiones, es un mentiroso. Saddam Hussein y el partido Baaz no han hecho otra cosa que institucionalizar este hecho. Ahora, constitucionalmente, todo musulmán, cristiano... es una ciudadano iraquí. Y por eso nadie se extraña de que un cristiano como yo sea elegido vicepresidente, ministro de Exteriores, etc. Es un ciudadano iraquí y un líder dentro del gobierno. Por eso me encuentro en una posición muy cómoda dentro del gobierno.
Sólo una quinta parte de los cristianos que vivían en Irak cuando Tarek Aziz era ministro se atreven vivir en Irak ahora. Este fue el resultado de la cruzada de Bush y sus perros falderos. Siria sigue el mismo camino. Alguien por aquí lo han aplaudido y lo siguen haciendo.
Es realmente escalofriante cómo una sociedad normal donde vecinos conviven con relativa placidez puede dinamitarse en cuestión de nada ...cómo tu antiguo vecino puede ser tu verdugo.
Conozco experiencias personales del caso de Bosnia o la partición de la India y Pakistan ,
Tambien el hilo qu ehay abierto sobre los judios en Irak es bastante explícito.
Algunas de las personas que conozco quedaron traumatizadas y afectadas de cierta paranoia.
La paz es algo realmente serio que solo se aprecia cuando se pierde.Y es una pena que autenticos majaderos mediocres jugando a ser dioses se lleven por delante la vida de tanta gente.
Lo triste es cómo todavía te encuentras defensores de los dinamiteros de oriente medio,
DistinguidoBourdieu escribió:Tarek Aziz, hábil diplomático que habría rendido mejores servicios a un régimen más presentable (pero que puso la lealtad personal por encima de la lealtad a sus principios, a diferencia del otro célebre diplomático iraquí: el panarabista Adnan Pachachi), es hoy más recordado en los obituarios por su condición de vicepresidente cristiano en un país al que vemos devorado por el sectarismo más atroz. Al final de la entrevista que Jean-Marie Baptiste le hizo en 2002, y que se convirtió en la base de la muy recomendable película "The other truth", clasificada para festival de Toronto*, Aziz respondió de esta forma a la pregunta de cómo vivía, en su condición de cristiano, la relación con sus compañeros de gobierno:
Nuestras relaciones son perfectas y bastante normales. Esto no es raro en Irak. Se lo digo, tengo que hablar de mi país, de mi nación, y sólo después de mi gobierno. Cuando yo era un niño, nunca sentí que fuera un miembro de una minoría: me sentía como un ciudadano iraquí. Y todos mis amigos y mis compañeros en el colegio, en el instituto, no me trataban como a un cristiano, sino como a un amigo, y yo les trataba de la misma manera. Esta es la manera en que la sociedad iraquí funciona. Te puedes encontrar a una familia cristiana y justo al lado, una musulmana. Son amigos, se aman, a veces son socios, y se respetan entre ellos. Lo puede atestiguar. Vaya a una iglesia, aquí, en Bagdad, y se encontrará a mujeres musulmanas encendiendo velas; vaya a una mezquita y se encontrará a cristianos orando, lo cual significa que cristianos y musulmanes se respetan entre ellos y respetan la fe del otro.
Esto es un hecho. Esto es algo que no fue creado ni por Saddam Hussein ni por el partido Baaz. Esta es una práctica de la sociedad iraquí. Cualquiera que hable de discriminación, de minorías, de diferentes confesiones, es un mentiroso. Saddam Hussein y el partido Baaz no han hecho otra cosa que institucionalizar este hecho. Ahora, constitucionalmente, todo musulmán, cristiano... es una ciudadano iraquí. Y por eso nadie se extraña de que un cristiano como yo sea elegido vicepresidente, ministro de Exteriores, etc. Es un ciudadano iraquí y un líder dentro del gobierno. Por eso me encuentro en una posición muy cómoda dentro del gobierno.
Sólo una quinta parte de los cristianos que vivían en Irak cuando Tarek Aziz era ministro se atreven vivir en Irak ahora. Este fue el resultado de la cruzada de Bush y sus perros falderos. Siria sigue el mismo camino. Alguien por aquí lo han aplaudido y lo siguen haciendo.
Es realmente escalofriante cómo una sociedad normal donde vecinos conviven con relativa placidez puede dinamitarse en cuestión de nada ...cómo tu antiguo vecino puede ser tu verdugo.
Conozco experiencias personales del caso de Bosnia o la partición de la India y Pakistan ,
Tambien el hilo qu ehay abierto sobre los judios en Irak es bastante explícito.
Algunas de las personas que conozco quedaron traumatizadas y afectadas de cierta paranoia.
La paz es algo realmente serio que solo se aprecia cuando se pierde.Y es una pena que autenticos majaderos mediocres jugando a ser dioses se lleven por delante la vida de tanta gente.
Lo triste es cómo todavía te encuentras defensores de los dinamiteros de oriente medio,
saludos
He pensado lo mismo al leer las declaraciones de Tarek Aziz. Un equilibrio delicado, fraguado a lo largo de generaciones, destruído en un pis pas, sustituido por la guerra y el fanatismo más bestial.
Nada ha mejorado, ni para Irak ni para el mundo, con la intervención internacional en el país, con la desaparición del gobierno de Sadam Husein. Esa es la jodida realidad.
DistinguidoBourdieu escribió:Tarek Aziz, hábil diplomático que habría rendido mejores servicios a un régimen más presentable (pero que puso la lealtad personal por encima de la lealtad a sus principios, a diferencia del otro célebre diplomático iraquí: el panarabista Adnan Pachachi), es hoy más recordado en los obituarios por su condición de vicepresidente cristiano en un país al que vemos devorado por el sectarismo más atroz. Al final de la entrevista que Jean-Marie Baptiste le hizo en 2002, y que se convirtió en la base de la muy recomendable película "The other truth", clasificada para festival de Toronto*, Aziz respondió de esta forma a la pregunta de cómo vivía, en su condición de cristiano, la relación con sus compañeros de gobierno:
Nuestras relaciones son perfectas y bastante normales. Esto no es raro en Irak. Se lo digo, tengo que hablar de mi país, de mi nación, y sólo después de mi gobierno. Cuando yo era un niño, nunca sentí que fuera un miembro de una minoría: me sentía como un ciudadano iraquí. Y todos mis amigos y mis compañeros en el colegio, en el instituto, no me trataban como a un cristiano, sino como a un amigo, y yo les trataba de la misma manera. Esta es la manera en que la sociedad iraquí funciona. Te puedes encontrar a una familia cristiana y justo al lado, una musulmana. Son amigos, se aman, a veces son socios, y se respetan entre ellos. Lo puede atestiguar. Vaya a una iglesia, aquí, en Bagdad, y se encontrará a mujeres musulmanas encendiendo velas; vaya a una mezquita y se encontrará a cristianos orando, lo cual significa que cristianos y musulmanes se respetan entre ellos y respetan la fe del otro.
Esto es un hecho. Esto es algo que no fue creado ni por Saddam Hussein ni por el partido Baaz. Esta es una práctica de la sociedad iraquí. Cualquiera que hable de discriminación, de minorías, de diferentes confesiones, es un mentiroso. Saddam Hussein y el partido Baaz no han hecho otra cosa que institucionalizar este hecho. Ahora, constitucionalmente, todo musulmán, cristiano... es una ciudadano iraquí. Y por eso nadie se extraña de que un cristiano como yo sea elegido vicepresidente, ministro de Exteriores, etc. Es un ciudadano iraquí y un líder dentro del gobierno. Por eso me encuentro en una posición muy cómoda dentro del gobierno.
Sólo una quinta parte de los cristianos que vivían en Irak cuando Tarek Aziz era ministro se atreven vivir en Irak ahora. Este fue el resultado de la cruzada de Bush y sus perros falderos. Siria sigue el mismo camino. Alguien por aquí lo han aplaudido y lo siguen haciendo.