Gonz´zlez se cita con un grupo de exministros socialistas y ex altos cargos del PSOE para compartir posiciones sobre un
Ejecutivo que a la vista está en descrédito total y con un partido que habría que reconstruir.
Es más que evidente que el socialismo dejó de ser socialdemócrata y cayó en un populismo polarizador.
La crisis de Ceuta es el detonante que remató el debilitamiento del sanchismo
Estos sectores del PSOE se dan cita para debatir sobre el futuro del partido, aunque divididos fundamentalmente entre quienes piden mover ficha cuanto antes (el sector de la Asociación para el Consenso Social y la Democracia) y otros, que abogan por mantener un perfil más bajo y esperar que los acontecimientos condenen a Sánchez. Todo pasaría por una derrota en las urnas que los asesores y estrategas del presidente del Gobierno no consideran inevitable. Para ello, se espera una campaña electoral enmarcada en una aceleración de la tensión polarizadora, con sectores socialistas que ya apuntan a un sustancial debate sobre la forma de Estado: entre república y monarquía. Quizás los exministros y altos cargos socialistas debatan incluso sobre esto en el restaurante asturiano en el que se reunirán este jueves.
