El Brexit y sus consecuencias en la polìtica de Gran Bretaña

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liberal de izquierda
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Re: El Brexit y sus consecuencias en la polìtica de Gran Bretaña

Mensaje por liberal de izquierda » 23 May 2020 01:13

El coronavirus, la coartada perfecta para el desastre económico del Brexit en UK

El Brexit sigue su curso y si, para finales de año, el Reino Unido sale a efectos prácticos del bloque, coincidiendo con la gran recesión global que los expertos vaticinan, la situación será compleja

Día clave en el calendario: 30 de junio. Y no, no se trata del inicio de una nueva fase de desescalada ante el confinamiento, sino de la fecha límite en la que Downing Street puede pedir una extensión del periodo de transición para facilitar cerrar un acuerdo comercial con la Unión Europea.

El coronavirus ha monopolizado el mundo. Con la cuarentena, los días pasan lentos. Hablar ahora de cualquier cuestión que no tenga lugar la próxima semana es plantear un escenario futurista de ciencia ficción.

Pero el Brexit sigue su curso y si, para finales de año, el Reino Unido sale a efectos prácticos del bloque (oficialmente lo hizo este 31 de enero) sin más pacto que los términos marcados por la Organización Mundial de Comercio (OMC), coincidiendo además con la gran recesión global que todos los expertos vaticinan, la situación será compleja.

Tanto para Londres como para los miembros del bloque, entre ellos España.

En 2019, solo en bienes, España exportó al Reino Unido 19.000 millones de euros y el Reino Unido a España 12.000 millones de euros, según la Oficina Nacional de Estadística del Gobierno británico.


¿El covid-19 va a presionar ahora a Downing Street para evitar el divorcio duro? ¿O Boris Johnson cortará ahora todos los vínculos con Bruselas porque precisamente podrá culpar al virus de todos sus problemas?

De momento, el Ejecutivo británico recalca que “bajo ninguna circunstancia” se pedirá ampliación de plazos.

Esta semana ambas partes han iniciado una nueva ronda de negociaciones.

A día de hoy, seguimos sin grandes (ni pequeños) avances. Abundan las líneas rojas sobre regulaciones de competencia, cuotas de pesca, el acceso de Londres a las bases de datos de Europol. En definitiva, todo bastante parado.

Jugar contra el tiempo

En este sentido, en Bruselas consideran que el Número 10 está perdiendo el tiempo deliberadamente para forzar en otoño a la UE a ceder ante sus demandas para evitar el caos.

Así lo advertía una carta de Michel Barnier (negociador europeo) a las capitales del bloque filtrada a la Prensa: “es una estrategia de presión de tiempo”.

Por su parte, la semana pasada, Phil Hogan, comisionado de Comercio de la UE, declaró: “solo estamos avanzando muy lentamente (...) No hay ninguna señal real de que nuestros amigos británicos se estén acercando a las negociaciones con un plan concreto (…)

Creo el gobierno del Reino Unido ciertamente ha decidido que se culpará al covid-19 por todas las consecuencias del Brexit y mi percepción es que no quieren extender las negociaciones hasta 2021 porque pueden culpar efectivamente al coronavirus de todo”.


Pese a la inacción por parte del Downing Street, la Comisión Europea está estudiando un sistema para implementar el control de bienes que circulen de Gran Bretaña a la isla de Irlanda. De momento, existe un primer borrador a fin de evitar el contrabando.

No hay que olvidar que la cuestión de la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda fue el principal escollo de las negociaciones de divorcio.

El acuerdo de retirada ofrece una solución tan solo a corto plazo. De momento, la provincia británica formará parte de la Unión Aduanera del Reino Unido, pero deberá cumplir con las reglas del Mercado Único Europeo.

Se dejaron para esta nueva fase de negociaciones varios flecos, entre ellos, los mecanismos para imponer aranceles a productos que van a ser exportados a un país de la UE, pero parece que Londres no muestra demasiado interés.

Es más, no son pocas voces —como la del ex fiscal general del Estado, Dominic Grieve— las que advierten que Johnson no tiene ninguna intención ahora de cumplir lo pactado.

¿Está el Gobierno británico jugando realmente contrarreloj? En los corrillos de Westminster las cosas no están tan claras.

Fuentes del círculo del Partido Conservador aseguran a este diario que ven “improbable” que en el último minuto se vaya a pedir una prórroga este verano. Aunque tampoco lo descartan del todo. “Va a depender mucho de la economía”, matizan.

El PIB británico cayó en un 2% entre enero y marzo, la mayor contracción desde 2008.

No es una cifra récord y queda por debajo del 3% sugerido por el Banco de Inglaterra. Pero en marzo, el mes que comenzó el confinamiento, el desplome fue de un 5,8%.


Un triunfo que no será de nadie

En cualquier caso, dicha fuente considera que el objetivo de Johnson “es lograr a finales de año un acuerdo similar al que tiene UE con Canadá” y si no lo consigue “no le va a temblar el pulso para salir sin pacto” y regirse únicamente por las normas de la OMC.

Con todo, otras voces bien conectadas con Westminster señalan que no habrá extensión y que lo más probable es que a finales de año se cierre “otro periodo de transición con distinto nombre”.

“Ambas partes lo presentarán como un triunfo, pero en la práctica no habrán cerrado nada concreto y seguirán negociando”, señalan.

Si se diera el caso, ¿qué ocurriría a partir del 1 de enero de 2021 con la libre circulación de personas?

El Gobierno de Johnson quiere imponer ahora un modelo estricto de puntos similar al de Australia. Sin embargo, llama la atención la decisión tomada por la ministra de Interior, Priti Patel, de haber retirado de la agenda parlamentaria la nueva Ley de Inmigración que se estaba tramitando en los Comunes.

El movimiento tuvo lugar a mitad de abril, en plena crisis por coronavirus, y precisamente por este motivo ha pasado completamente desapercibido.


Otro de los grandes cambios que ha habido en Westminster durante la pandemia ha sido el nombramiento del nuevo líder laborista, Keir Starmer (un punto más popular que Boris Johnson en las últimas encuestas).

El que fuera fiscal —ferviente europeísta— es ahora el único líder de la oposición que no demanda al Gobierno una extensión de plazos.

“Considero bastante improbable que se pueda cerrar un acuerdo comercial para finales de año, pero si el Gobierno dice que puede conseguirlo, veamos cómo lo hace”, afirma.

La jugada es inteligente. De esta manera, no solo aumenta la presión sobre el Gabinete, sino que además deja sin munición al primer ministro para retratar, como hacía hasta ahora, a los laboristas como el “partido anti Brexit”.

Por primera vez en mucho tiempo, el Gobierno tiene ahora en los Comunes a una verdadera oposición. Y la presión llega en un momento en el que el Número 10 se encuentra en sus horas más bajas.

Johnson logró una aplastante mayoría absoluta en las últimas generales de diciembre. Los británicos confiaron en él e incluso le veían capaz de sacar lo mejor del Reino Unido aun si finalmente se salía del bloque tan solo bajo la regulación de la OMC.

Todo se basaba en esa idea del excepcionalismo británico. Sin embargo, ahora las cosas han cambiado. La fe de los británicos en sus instituciones, principalmente en el Gobierno, no es la misma.

Con más de 33.000 muertos, el Reino Unido es ahora el país más afectado de Europa por coronavirus.

A nivel global, solo es superado por los Estados Unidos. Con una respuesta tardía, sin test suficientes y criticas diarias por no suministrar a los sanitarios el equipo de protección necesaria, la gestión ante una crisis no está siendo la esperada.

Para el 60% de los ciudadanos, el Número 10 no aprueba ahora el examen.

Una mayoría considera incluso a que el Gobierno lo está haciendo peor que España y que Italia, según un sondeo de Opinium para 'The Observer'.

El problema es que, con la telenovela del Brexit, los ciudadanos no están ahora preocupados porque se han acostumbrado a que todo se acaba solucionado en el último minuto.

Londres, más sola que nunca

Pero la pandemia del coronavirus cambia el escenario. ¿Angela Merkel y Emmanuel Macron van a priorizar el Brexit a fines de este año cuando se encuentran ante el mayor reto global en tiempos de paz y precisamente en invierno es cuando más posibilidades hay de un segundo pico?

En julio, Alemania asume la presidencia rotatoria del Consejo de la UE y una carta del embajador alemán ante el bloque asegura que, bajo su mandato, los problemas que no estén relacionados con el covid-19 “inevitablemente se superpondrán o desaparecerán por completo”.

Por su parte, la OMC predice que el comercio mundial podría caer hasta un 32% este año.

Varios países han comenzado a bloquear la exportación de bienes considerados vitales en la lucha contra la pandemia, suministrando más munición al instinto nacionalista.

La recuperación global llevará años, tiempo durante el cual negociar un acuerdo de libre comercio con el Reino Unido no será lo más importante en muchas agendas, entre ellas, la de Washington con su lema 'America First', por mucho que quiera Londres estrechar más que nunca los lazos transatlánticos.
https://www.elconfidencial.com/mundo/eu ... e_2593808/

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Re: El Brexit y sus consecuencias en la polìtica de Gran Bretaña

Mensaje por liberal de izquierda » 06 Jun 2020 07:40

La UE achaca a Londres retrocesos en la negociación del Brexit

Michel Barnier acusa a Johnson de recular “en todas las áreas” respecto a los compromisos pactados con anterioridad

La Unión Europea y el Reino Unido se han plantado en el primer momento crítico de las conversaciones para evitar un desacople abrupto el 31 de diciembre.


Los equipos de ambos lados del canal de la Mancha llegan al ecuador de la negociación sin haber logrado ningún avance.

Al contrario: el jefe de la delegación comunitaria, Michel Barnier, acusó a Londres incluso de haber reculado.

Con Boris Johnson decidido a no pulsar el botón de la prórroga para mantener el periodo de transición, la ruptura salvaje condiciona el diálogo entre ambas partes en plena crisis por la pandemia.

Desde que arrancaron las rondas negociadoras entre Bruselas y Londres, cada comparecencia de Barnier es prácticamente un calco de la anterior, aunque con un tono más elevado y un enfado más obvio.

De nuevo, el político francés lamentó este viernes en el cuarto encuentro el enroque en los cuatro grandes ámbitos de la negociación: competencia, pesca, derechos fundamentales y la gobernanza del futuro marco de negociación.

“Esta semana no ha habido progresos significativos… No podemos seguir así eternamente”, se quejó.


Las dos partes habían previsto que el Reino Unido podría pedir una prórroga hasta junio en caso de retraso en las negociaciones. Johnson rechazó esa posibilidad antes de sentarse en la mesa y desde entonces no se ha movido ni un ápice.

Los negociadores europeos daban por hecho que eso les metería presión antes del verano.

Sin embargo, la pandemia ha desplazado al Brexit como principal asunto en la agenda de Bruselas y de la mayoría de las capitales.

Fuentes diplomáticas abogaron incluso por no dedicar ni un minuto al Brexit en la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno del 19 de junio.

A lo sumo, afirmaron que los líderes deberían tomar nota del estado de las negociaciones y dejarlo ahí para emplear el grueso del Consejo a pactar el plan de recuperación económica y el Presupuesto de la UE para el periodo 2021-2027.

La próxima reunión entre ambas partes, en todo caso, será a alto nivel, entre Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. A la jefa del Ejecutivo comunitario no le llegarán buenas noticias. Barnier no solo no ve avances, sino que aprecia graves retrocesos.

“En todas las áreas, el Reino Unido sigue reculando en los compromisos alcanzados en la Declaración Política”, lamentó Barnier, quien apostilló: “Este documento está disponible en todos los idiomas, también en inglés”.

Fuentes comunitarias aseguran que el Reino Unido sigue resistiéndose a cualquier acuerdo que pueda sugerir un mínimo vínculo regulatorio con Bruselas, en especial en el área de competencia.

Eso choca de lleno con la preocupación de los Veintisiete de que Londres dé un vuelco a sus estándares fiscales o de ayudas de Estado y se instale un feroz competidor a 34 kilómetros de la UE.


Pero la cuenta atrás sigue y algunas metas empiezan a esfumarse.

El acuerdo sobre pesca antes del 1 de julio será prácticamente imposible de alcanzar, de modo que Barnier puso ya la vista en el 31 de octubre como la fecha en la que debería haber un pacto que fije los términos de la separación, que en este caso se va a producir después del divorcio.

Si no lo hubiese, la UE y el Reino Unido empezarían una nueva carrera por evitar, por enésima vez, un Brexit salvaje.
https://elpais.com/internacional/2020-0 ... rexit.html


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Re: El Brexit y sus consecuencias en la polìtica de Gran Bretaña

Mensaje por liberal de izquierda » 16 Jun 2020 15:35

La negociación del 'brexit' se estanca: Johnson dice que no habrá prórroga y la UE no aceptará cualquier pacto

Ambas partes reconocen que es necesario "un nuevo impulso" pero sigue sin haber avances.

Imagen

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen de archivo.Stefan Rousseau/PA Wire/dpa


El brexit es un libro que nunca se cierra. Pasan y pasan los capítulos pero la historia parece que no avanza.

Las negociaciones para la relación futura entre el Reino Unido y la Unión Europea siguen estancadas después del encuentro vía telefónica que ha mantenido el primer ministro británico, Boris Johnson, con los líderes de las tres principales instituciones de la UE, Ursula von der Leyen, Charles Michel y David Sassoli.

No hay avances, y las posiciones son las mismas de hace semanas.

Johnson dice que no habrá prórroga y la Unión insistirá en el acuerdo "pero no a cualquier precio".

Las partes tomaron nota de la decisión del Reino Unido de no solicitar ninguna prórroga del período de transición. Por lo tanto, este terminará el 31 de diciembre de 2020, de conformidad con las disposiciones del acuerdo de retirada.


Además, aunque se felicitaron por el tono de las reuniones previas, son conscientes de que las conversaciones están encalladas.

La UE y el Gobierno británico han coincidido al destacar que se necesita "un nuevo impulso".

A este respecto, han apoyado el plan acordado por los negociadores principales para "intensificar las conversaciones en julio y crear condiciones más propicias para concluir y ratificar un acuerdo antes de finales de 2020".

Esto debería incluir, a ser posible, alcanzar un entendimiento preliminar sobre los principios subyacentes a cualquier pacto.

Las partes subrayaron, además, su intención de poner todo su empeño para lograr una relación que beneficie tanto a las y los ciudadanos de la Unión, como del Reino Unido. También confirmaron su compromiso de aplicar plena y oportunamente el acuerdo de retirada.

"Revitalizaremos e intensificaremos las conversaciones en julio para llegar a un acuerdo antes de fin de año", expresó Von der Leyen en las redes sociales tras la conversación.

Charles Michel, por su parte, pide "un acuerdo amplio y ambicioso, en línea con las directrices del Consejo Europeo" porque el interés en que el asunto acabe bien "es mutuo".

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, asimismo, ha añadido que la Eurocámara quiere un pacto "ambicioso y amplio", que esté en línea con los compromisos adquiridos, y ha añadido una frase en latín para exigir que se cumpla lo acordado ('Pacta sunt servanda').
https://www.20minutos.es/noticia/429248 ... -leyen-ue/

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Re: El Brexit y sus consecuencias en la polìtica de Gran Bretaña

Mensaje por liberal de izquierda » 23 Jul 2020 00:19

El Parlamento británico denuncia la falta de respuesta del Gobierno frente a la injerencia rusa en el referéndum del Brexit

La Comisión parlamentaria de Inteligencia y Seguridad publica un informe en el que asegura que Moscú considera como objetivo principal a los servicios secretos británicos

Los servicios de inteligencia del Reino Unido no se tomaron demasiado en serio la posible injerencia del Gobierno ruso en procesos democráticos tan trascendentales en la historia reciente como los referéndums sobre la independencia de Escocia o sobre el Brexit.

Es la demoledora conclusión del informe publicado este martes por la Comisión de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico, integrada por diputados de todos los partidos.

Tres años ha tardado en salir a la luz un texto de 55 páginas que pone en cuestión la integridad de la aventura política que llevó a Boris Johnson hasta Downing Street, hasta el punto de que el Gobierno conservador impidió su publicación antes de las elecciones generales del pasado diciembre.


“Resultaba importante determinar si un Estado hostil había emprendido acciones deliberadas con el propósito de influir en un proceso democrático del Reino Unido, al margen de que hubiera tenido o no éxito”, razonan los autores del informe.

Durante años, los medios de comunicación habían expuesto la proliferación de historias negativas sobre la Unión Europea y defensoras del Brexit en plataformas de titularidad rusa como RT (Russian Television) o Sputnik, así como el abundante uso de bots y trolls (programas informáticos con cuentas, normalmente sin un usuario real detrás de ellas, que inundan las redes sociales con mensajes).

En ellas demostraban el empeño ruso de influir en el resultado electoral.

“En respuesta a nuestra petición de material escrito, en los comienzos de la investigación, el MI5 (Servicio británico de seguridad interior) nos entregó seis líneas de texto”, han denunciado los miembros de la comisión.

El tono del documento pretende mantener en todo momento seriedad institucional, y se aleja de las especulaciones, pero reprocha duramente a los servicios de inteligencia británicos por su inacción.

“La brevedad de su respuesta era indicativa de la precaución extrema mantenida por las agencias de seguridad, recelosas de jugar cualquier papel en el proceso democrático del Reino Unido. Especialmente, en uno tan polémico como el referéndum de salida de la UE.

Insistimos en que esta actitud carece de lógica; se trata de proteger los mecanismos y procedimientos [electorales] frente a la interferencia de un Estado hostil, una tarea que corresponde a dichas agencias”, dictamina el informe.

El reproche es doble. No solo ante la falta de prevención o investigación de una amenaza que parecía consistente, sino por la ausencia de cualquier análisis o investigación posterior al referéndum.

A diferencia de Estados Unidos, que produjo un informe sobre la posible injerencia rusa en las Elecciones Presidenciales de 2016 dos meses después de su celebración, Downing Street no mostró ningún empeño en realizar una investigación similar.

“Aunque la conclusión de un análisis como el propuesto hubiera sido que la injerencia fue mínima, habría sido una sana reafirmación ante la ciudadanía de que el proceso democrático del Reino Unido había permanecido relativamente seguro”, concluye la comisión.

El Gobierno de Johnson anticipaba el temporal y tenía su propio informe de respuesta (20 páginas) frente a las conclusiones de la comisión. En todo momento ha dejado clara su negativa a impulsar una investigación retrospectiva del referéndum del Brexit.

“No hemos visto pruebas que demuestren el posible éxito de una injerencia en el referéndum de la UE (...) Si surge nueva información, el Gobierno siempre tomará en consideración el uso más apropiado de cualquier dato de inteligencia que recabe o reciba, incluida la posibilidad de hacerlo público.

Con esta premisa sostenida en el tiempo, consideramos que no es necesario un análisis retrospectivo del referéndum de la Unión Europea”, ha respondido el Ejecutivo de Johnson.

Lo que series de televisión como McMafia (BBC) o numerosas investigaciones periodísticas ya habían señalado ha sido finalmente puesto negro sobre blanco en el informe de la comisión.

Londres se ha convertido en “Londongrado”, dice el texto, por la cantidad de agentes y oligarcas rusos que han aprovechado las beneficiosas condiciones de inversión financiera e inmobiliaria que ofrece la metrópoli, y han permeado las instituciones políticas y económicas británicas.

“La influencia rusa es la nueva normalidad y hay numerosos rusos vinculados muy estrechamente a [Vladímir] Putin que se hallan muy bien integrados en la escena social y empresarial del Reino Unido, y han sido aceptados por su riqueza.

Este nivel de integración ―especialmente en ‘Londongrado’― supone que cualquier medida adoptada en estos momentos por el Gobierno ya no puede ser preventiva sino de mera limitación de daños”, dice la comisión.


“Este escenario de puertas abiertas produjo un mecanismo ideal para que una serie de finanzas ilegales fueran recicladas a través de la lavandería que era Londres. Y no se trata únicamente de los oligarcas rusos.

La llegada de dinero provocó la aparición de una industria creciente de facilitadores: abogados, contables, agentes de propiedad inmobiliaria...

Todos ellos, deliberadamente o no, han creado un colchón de agentes occidentales que trabajan para el Estado Ruso”, ha denunciado el diputado laborista Kevan Jones, miembro de la comisión, en la comparecencia que ha servido de presentación al demoledor informe.


Los casos de supuesta injerencia se han ido sucediendo durante los últimos años en el Reino Unido.

El jueves pasado, Londres apuntó que “actores rusos” podrían haber interferido durante la campaña de las legislativas del pasado diciembre ―que ganó el primer ministro, Boris Johnson―, después de que salieran a la luz, en Internet, unos documentos relativos a las negociaciones entre Londres y Washington sobre un futuro acuerdo comercial postBrexit.

Recientemente, Londres también ha acusado a los servicios de inteligencia rusos de estar detrás de una serie de ataques informáticos destinados a robar los datos de una investigación sobre una posible vacuna contra el nuevo coronavirus.

Según el organismo gubernamental británico encargado de ciberseguridad, un grupo de hackers rusos atacó organizaciones británicas, canadienses y estadounidenses para robar sus investigaciones sobre una vacuna contra la covid-19.

El Kremlin, sin embargo, rechazó esa afirmación y dijo que se trataba de “acusaciones sin fundamento”.

Las relaciones entre Londres y Moscú se enfriaron desde el envenenamiento, en territorio británico, del exagente ruso Sergei Skripal, en la ciudad de Salisbury (suroeste), en marzo de 2018.

Rusia negó toda implicación, pero el caso desembocó en una oleada de expulsiones cruzadas de diplomáticos entre Londres y otros países aliados y Moscú.
https://elpais.com/internacional/2020-0 ... -2014.html

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