La idiocracia del show business del autotune y el postureo

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labora-t
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La idiocracia del show business del autotune y el postureo

Mensaje por labora-t » 10 Sep 2019 14:09

Vivimos en una idiocracia (un régimen controlado por una amplia mayoría de fans incondicionales de (interactivo (añade a quien te de la gana) ); ya nadie lo niega, salvo fans muy radicales del PP y Ciudadanos de menos de 40 años.
La consecuencia más interesante de esta circunstancia, dejando aparte la situación económica, muy usada como recurso humorístico, es el uso de efectos de tipo vocoder y autotune en las canciones del mainstream media.
El éxito de música cantada con estos efectos, ha dado lugar a que, a día de hoy, podría tener más demanda para un estudio, un cantante como Enrique Iglesias, que uno como Julio Iglesias. Esto es así, porque para conseguir un efecto robótico con una pista grabada por un cantante que afina y modula bien, se precisa un vocoder, mientras que, si se trata de uno que afina y modula mal, suele ser suficiente con un autotune y un efecto phaser, flanger o chorus. El uso de un efecto vocoder es más complicado, porque requiere una grabación por vía MIDI de toda la línea vocal con un instrumento (un teclado casi siempre), que luego mezclar en el vocoder con la pista original de la voz. En el caso de proyectos de bajo presupuesto (muy usual, últimamente, por los números rojos de casi todas las compañías del sector), casi ningún productor se lo pensaría; elegiría a Enrique y mandaría a Julio a pedir limosna por la calle.
Pero hay una fórmula para aprovechar los ya clásicos números rojos de las actividades del sector audiovisual en algo positivo para dicho sector, en vez de en una humillación potencial para los cantantes con un buen nivel de modulación.
Nosotros vivimos en una pantomima; una parafernalia; una obra de teatro; paripé; adolescentes cuyos padres se encuentran con unos balances económicos promedio de centenares de miles de euros bajo cero, se pasean por ciudades posando, gesticulando como los protagonistas de una serie para adolescentes ambientada en un instituto de Beberly Hills. Perfectamente vestidos con buena ropa, complementos... Interpretan un papel. No viven en una realidad, sino en un reality show de postureo.
Pues bien, este postureo podría ser usado por la industria para producir un reality show, pero de los de la pantalla, en los que una exclusiva selección de esos adolescentes, cuyos padres sean los que se están endeudando a más velocidad en una comunidad, son grabados y emitidos todos los días en un vanity show como el de las Kardashian, pero con un contador en tiempo real, con números rojos, de la evolución de la deuda de sus progenitores, al lado de la cabeza de cada personaje, en cada momento. El formato sería el siguiente:
Supongamos que los padres de uno de los protagonistas se endeudan a un ritmo de 1.500 euros al mes y el show se emite todos los días durante 1 hora. Para hacerlo más impactante, el contador estaría programado para contar céntimos de euro. En un mes de treinta días, nuestra víctima vería caer su marcador en 4.500.000 céntimos, distribuidos a un ritmo diario de 150.000, que sería la cantidad que caería en cada hora de programa. En cada minuto, el marcador registraría una caída de 2.500 céntimos; a un ritmo de 41,6666666666667 céntimos por segundo. Arriba, a la derecha, otro contador de números rojos indicaría la evolución de la suma de las deudas pública, privada y de las familias, del país en el que esté ubicada esa comunidad, al lado de un emoticono de smile; símbolo de alegría y desenfado.
Nuestros héroes irían de compras por la calle principal de la ciudad, a la piscina, cursos, concesionarios, a tomar consumiciones en terrazas... harían todo un vanity show (business) basado en la vida real (real life vanity show show business) con un contador de números rojos al lado de la cabeza de cada personaje, que, en principio, marcaría la deuda inicial de sus respectivos progenitores, y, al término del programa, la deuda definitiva.
Música contemporánea con un claro efecto autotune en las voces, sonaría en todo momento de fondo.
El programa sería retirado rápidamente de antena por falta de audiencia.

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